Prueba de uso en marcas que protegen productos medicinales. La autorización previa ante la ANMAT

Apr 26, 2017

Prueba de uso en marcas que protegen productos medicinales. La autorización previa ante la ANMAT

Cuando nos encontramos ante una posible acción por caducidad de marca, nos urge contactarnos con el Cliente a fin de solicitarle pruebas de uso y así poder soslayar la extinción del derecho de propiedad adquirido a través del registro otorgado por el Instituto Nacional de la Propiedad Industrial.

En general, reunir este tipo de pruebas resulta fácil, pues si el producto –o servicio- se encuentra en el mercado, el Cliente contará con facturas, folletos, packaging, etiquetas, material publicitario. Sin embargo, el panorama se complica cuando el producto –o servicio- no se encuentra al alcance del público. En relación a los productos farmacéuticos, suele suceder que los laboratorios obtienen el registro de la marca y comienza a correr el tiempo para que el signo sea aplicado a un producto determinado, o de lo contrario un tercero con interés legítimo podrá solicitar, a partir del quinto año de haber sido la marca concedida,  su cancelación (art. 26 de la Ley de Marcas).

Al respecto, cuadra mencionar que la Sala II ha considerado que la autorización expedida por la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) constituye “un comienzo de utilización que goza de virtualidad suficiente a los efectos de mantener la vigencia del derecho marcario hasta su efectiva aprobación” (CCCF, Sala II, “Bagó Group S.A. c/Laboratorios Montserrat y Eclair S.A.”, Causa Nº 5.823/2012, fallo del 12 de agosto de 2016).

En este caso, nuestros jueces han entendido que si bien este trámite no sería “uso” en sentido estricto,  no resultaría lógico pensar que un laboratorio que ha realizado los trámites aprobatorios presentando fórmulas, catálogos, prospectos, envases, no tuviese la real intención de emplear la marca en el mercado.

Ahora bien, no podemos dejar de mencionar que aunque la jurisprudencia actual le atribuyó a la autorización previa administrativa el carácter de “prueba de uso suficiente”, lo más conveniente será comenzar a utilizar la marca registrada a la brevedad posible, a fin de evitar cualquier intento de cancelación por parte de terceros.